Fisioterapia de suelo pélvico masculino en Majadahonda (Madrid)
Los hombres también tenemos suelo pélvico, y también se lesiona. La incontinencia después de una cirugía de próstata, el dolor perineal que no aparece en ninguna prueba, la prostatitis que no responde a los antibióticos o el goteo al terminar de orinar son problemas frecuentes, tratables, y que la mayoría de los hombres tarda años en consultar.
Si has llegado hasta aquí, probablemente llevas tiempo buscando una explicación. En Clínica Lyceum tenemos una unidad específica de suelo pélvico masculino en Majadahonda: atendemos hombres a diario, hacemos una valoración clínica completa y diseñamos un plan individual con objetivos medibles. Con discreción, sin juicios y sin prisa.
Señales de que un suelo pélvico masculino necesita valoración
Muchos hombres asumen que estos síntomas son inevitables con la edad o consecuencia lógica de una cirugía. No lo son. Reconoce si te pasa algo de esto:
Se te escapa la orina al toser, estornudar, levantar peso o hacer deporte.
Después de orinar y sacudirte, sigue cayendo alguna gota (goteo postmiccional).
Tienes que hacer fuerza para empezar a orinar, o el chorro sale débil e intermitente.
Sientes urgencia repentina y te cuesta llegar al baño a tiempo.
Notas dolor o molestia en el periné, la zona entre los testículos y el ano.
Tienes dolor testicular, escrotal o en la punta del pene sin causa encontrada.
Sientes molestia al sentarte durante mucho tiempo, y mejora al ponerte de pie.
Te duele al eyacular o después de eyacular.
Llevas compresas o absorbentes desde una cirugía de próstata.
Practicas ciclismo y notas adormecimiento o dolor perineal después de rodar.
Tienes sensación de presión o peso en el recto, o dificultad para evacuar.
Si te reconoces en uno o varios, no es cuestión de aguantar. Una valoración de 50 minutos te dirá qué está pasando.
¿Qué es el suelo pélvico masculino y qué hace?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que cierra la pelvis por abajo, como una hamaca que va desde el hueso púbico hasta el coxis. En el hombre existe igual que en la mujer, aunque casi nadie se lo haya explicado nunca.
Sus funciones son cuatro:
Continencia. Rodea la uretra y el ano, y es el responsable de que puedas retener la orina y las heces hasta que decidas ir al baño. Cuando la próstata se extirpa, este sistema pierde parte de su apoyo y el músculo tiene que asumir un trabajo mayor.
Función sexual. Participa en la erección y en la eyaculación. Los músculos bulboesponjoso e isquiocavernoso intervienen en mantener la rigidez y en la fuerza eyaculatoria.
Soporte de los órganos pélvicos. Vejiga, recto y estructuras asociadas descansan sobre esta musculatura.
Estabilidad. Junto al diafragma, los abdominales profundos y la musculatura lumbar, forma el sistema que estabiliza tu tronco cada vez que te mueves, levantas peso o corres.

Un dato que sorprende a la mayoría de los pacientes: el problema no siempre es falta de fuerza. Con frecuencia es lo contrario. Un suelo pélvico demasiado tenso —hipertónico— provoca dolor, dificultad para orinar y disfunción sexual.
Por eso la valoración es imprescindible antes de empezar a entrenar nada.
Qué tratamos en suelo pélvico masculino
Incontinencia urinaria tras cirugía de próstata
Es uno de los motivos de consulta más frecuente en nuestra unidad. Después de una prostatectomía radical, el sistema que mantenía la continencia queda alterado y el suelo pélvico tiene que asumir un papel que antes compartía. La consecuencia son escapes que pueden ir desde alguna gota al hacer esfuerzo hasta la necesidad de varios absorbentes al día.
El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico es el tratamiento conservador de primera elección en esta situación, y la evidencia respalda que empezar de forma precoz mejora los resultados. Idealmente, antes de la cirugía.
No se trata solo de «hacer Kegel». Trabajamos control muscular, resistencia, coordinación con la respiración, control en los gestos que provocan el escape y estrategias para el día a día.
Dolor pélvico crónico y prostatitis crónica
Muchos hombres llegan a nuestra consulta tras años de antibióticos sin resultado. La razón es que en la mayoría de los casos de prostatitis crónica no hay infección: hay dolor pélvico crónico de origen muscular y neural, con hipertonía del suelo pélvico, puntos gatillo y sensibilización del sistema nervioso.
Eso explica que los antibióticos no funcionen y que las pruebas salgan limpias. Y explica también por qué el abordaje que sí ayuda combina terapia manual, normalización del tono muscular, educación en dolor y ejercicio graduado.
Trastornos miccionales
Dificultad para iniciar la micción, chorro débil, sensación de vaciado incompleto, urgencia o goteo al terminar. Cuando el urólogo ha descartado obstrucción, muchos de estos síntomas responden a una disfunción del suelo pélvico: el músculo no se relaja cuando debe hacerlo.
Trabajamos la relajación voluntaria, la coordinación entre vejiga y esfínter, la postura al orinar y los hábitos miccionales.
Dolor perineal, testicular y genital
Dolor en el periné, los testículos, el escroto o la punta del pene, con frecuencia sin hallazgos en ecografía ni analíticas. Puede aparecer tras una cirugía, una vasectomía, un esfuerzo, un periodo de estrés intenso o sin causa aparente.
Buscamos el origen: hipertonía muscular, puntos gatillo con dolor referido, atrapamiento del nervio pudendo o cicatrices que han alterado la movilidad de los tejidos.
Disfunción eréctil de origen miofascial
No toda disfunción eréctil es tratable con fisioterapia, y ser honestos en esto es importante. Cuando el origen es vascular, hormonal o farmacológico, el tratamiento es médico.
Pero existe un porcentaje de casos con componente muscular: hipertonía del suelo pélvico, debilidad de la musculatura implicada en mantener la rigidez, o secuelas postquirúrgicas. En esos casos la fisioterapia puede aportar mejoría, sola o combinada con el tratamiento de tu urólogo.
Dolor asociado al ciclismo
Adormecimiento perineal, dolor que aparece tras rodar, pérdida de sensibilidad. La presión sostenida sobre el periné en la posición de ciclismo puede irritar el nervio pudendo y sobrecargar la musculatura.
Combinamos revisión de la ergonomía con tratamiento del tejido y una vuelta progresiva a la bici. Nuestro objetivo no es que dejes de montar.
Estreñimiento y disfunción defecatoria
Dificultad para evacuar, sensación de evacuación incompleta, necesidad de hacer mucha fuerza. Cuando el suelo pélvico no se relaja de forma coordinada al defecar, aparece este cuadro. Se trabaja con reeducación, biofeedback y cambios en la postura y los hábitos.
Cómo lo tratamos: planes personalizados de fisioterapia del suelo pélvico masculino
Tras la valoración, diseñamos un itinerario personalizado con objetivos y revisión periódica:

1
Biofeedback y ecografía
Sensores o imagen ecográfica que te permiten ver en una pantalla qué está haciendo tu musculatura. Resuelve el problema principal de esta zona: no la ves y apenas la sientes. Con biofeedback aprendes en dos sesiones lo que solo con instrucciones verbales costaría semanas.

2
Terapia manual
Trabajo directo sobre la musculatura del suelo pélvico, los abdominales, la zona lumbar, los glúteos y la cadera. Externa e interna cuando está indicada y con tu consentimiento. Objetivo: normalizar el tono, desactivar puntos gatillo y recuperar la movilidad de tejidos y cicatrices.

3
Ejercicio terapéutico
Mucho más que Kegel. Trabajo de control motor, respiración diafragmática, gestión de presiones, fuerza de cadera y core, y progresión hacia el gesto deportivo o laboral que te interesa recuperar.

4
Educación y gestión de hábitos
La parte menos vistosa y una de las más determinantes. Hábitos miccionales, postura al orinar y al defecar, gestión del esfuerzo, manejo del estrés, ergonomía del sillín o del puesto de trabajo. Sin esto, el trabajo en consulta se pierde entre sesiones.

5
Radiofrecuencia (Winback)
Corriente de alta frecuencia que genera calor profundo en el tejido. La usamos como analgésico, para reducir el tono muscular excesivo y para mejorar la vascularización local. Nos permite trabajar manualmente mientras se aplica, lo que acelera la respuesta.

6
Ondas de choque radiales
Ondas acústicas aplicadas sobre el tejido. Las utilizamos en dolor pélvico crónico y en casos seleccionados de disfunción eréctil de origen vascular leve. La evidencia en esta última indicación está en desarrollo: te explicaremos con honestidad qué se puede esperar en tu caso concreto.
Casos frecuentes de tratamientos de suelo pélvico masculino en Majadahonda: enfoque claro y expectativas realistas
Tras la valoración, diseñamos un itinerario personalizado con objetivos y revisión periódica:
1
Tras una prostatectomía
Hombre de 55 a 75 años, operado de cáncer de próstata, con escapes desde el momento de retirar la sonda. Objetivo: recuperar continencia y dejar los absorbentes. Programa estructurado de entrenamiento perineal con estrategias para los gestos que provocan el escape.

2
Dolor pélvico crónico
Hombre de 30 a 50 años, con años de dolor perineal o genital, múltiples ciclos de antibióticos y pruebas normales. Suele llegar frustrado y con miedo a que «no tenga solución». Abordaje combinado de terapia manual, normalización del tono, educación en dolor y ejercicio progresivo.

3
Ciclista o deportista
Deportista con adormecimiento o dolor perineal tras entrenar, o con pérdidas de orina en esfuerzos máximos. Objetivo: seguir entrenando. Ajuste de ergonomía y cargas, trabajo tisular y control de presiones.

4
Trastornos miccionales
Hombre que tarda en empezar a orinar, con chorro débil o sensación de no vaciar del todo, y con obstrucción ya descartada por su urólogo. Trabajamos relajación voluntaria, coordinación y hábitos.

Nuestro enfoque combina la tecnología con la atención profesional para garantizar resultados seguros y duraderos. En este artículo de nuestro Blog hablamos sobre cómo es el proceso de tratamiento de suelo pélvico masculino en Clínica Lyceum
Por qué elegir Clínica Lyceum
- Especialistas en suelo pélvico masculino en Madrid con experiencia clínica.
- Tratamiento conservador y personalizado, con objetivos por semanas.
- Integración de biofeedback, terapia manual, ejercicio, tratamientos ecoguiados, diatermia y ondas de choque.
- Abordaje personalizado y experiencia demostrada

Cobertura local en Madrid y Madrid Noroeste
Fácil acceso desde Madrid capital
Atendemos en Madrid Noroeste:
- Majadahonda
- Las Rozas de Madrid
- Pozuelo de Alarcón
- Boadilla del Monte

Preguntas frecuentes sobre suelo pélvico masculino
¿Cómo es una primera sesión de suelo pélvico masculino?
Incluye entrevista clínica, valoración funcional (respiración, presión abdominal, control perineal) y primeras pautas. Si procede, explicamos la terapia interna y pedimos consentimiento informado.
La primera sesión es fundamental porque realizamos la historia clínica completa, hacemos la valoración y test necesarios para proponer y comenzar el tratamiento. Facilitamos el tiempo y espacio suficiente para escuchar al paciente. Es esencial comprender que los hombres también tienen problemas de suelo pélvico y que existen tratamientos en fisioterapia efectivos. El objetivo principal de la primera sesión es tener un perfil completo e integral del caso para poder establecer y proponer el mejor tratamiento posible, poniendo encima de la mesa todas las herramientas necesarias (radiofrecuencia, ondas de choche, valoraciones y tratamientos ecoguidados, ejercicio terapéutico, reeducacion postural o respiratoria etc.)
En esta propuesta se planifican los tipos de sesiones a realizar y periodicidad de las mismas, siempre desde un punto de vista dinámico según evolución
¿Cuántas sesiones necesito tras una prostatectomía?
En la primera visita, proponemos plan de tratamiento, que depende del punto de partida. Suele iniciarse con 1 sesión/semana durante algunas semanas, más un entrenamiento domiciliario; ajustamos según evolución del control siempre desde los objetivos planteados.
¿La fisioterapia puede ayudar en disfunción eréctil de origen muscular?
Sí, cuando hay componente miofascial/disfuncional: mejoramos coordinación, circulación local y control del periné. El tratamiento con ondas de choque para la disfunción eréctil puede ser un gran aliado. También proponemos ejercicio y hábitos que favorecen la función.
¿Puedo volver a montar en bici si tengo dolor perineal?
Con ajustes de sillín y cargas, trabajo de tejidos y gestión de presiones, muchas personas vuelven de forma progresiva. Indicamos una vuelta segura con control de síntomas.
Recupera control y confianza con nuestra fisioterapia para suelo pélvico masculino
Da el primer paso hacia una vida sin dolor ni escapes. En Clínica Lyceum te acompañamos con un plan de fisioterapia de suelo pélvico masculino claro, medible y adaptado a ti.
- Teléfono 91 634 25 21 / 608 27 82 21
- Correo info@clinicalyceum.es
- Ubicación Carretera de Pozuelo, 35. Dentro de la Urbanización las Viñas en Majadahonda (Madrid).