Guía para familias · Dependencia y cuidados en casa

Cuidar a una persona mayor dependiente: guía práctica para familiares y cuidadores

Centro autorizado por la Comunidad de Madrid (S8823). Fisioterapia y promoción de la autonomía en clínica o a domicilio.

Cuidar a una persona mayor en casa es más llevadero cuando sabes tres cosas: cómo moverla sin hacerte daño, cómo mantenerla activa para que no pierda autonomía y qué ayudas existen, como las de la Ley de Dependencia y el cheque servicio de la Comunidad de Madrid. Esta guía la hemos escrito los fisioterapeutas de Clínica Lyceum, en Majadahonda, para hijos, hijas y cuidadores.

Familiares y profesionales hablando sobre los cuidados de una persona dependiente

Lo más importante, en 30 segundos

  • Primer paso: habla con su médico de cabecera y pide cita con el trabajador social de los Servicios Sociales de tu municipio para solicitar la valoración de la dependencia.
  • Grados: la Ley de Dependencia distingue tres grados (I moderada, II severa y III gran dependencia) según la ayuda que necesita la persona para su vida diaria.
  • Moverle sin lesionarte: espalda recta, rodillas flexionadas, acércate a la persona y pídele que colabore todo lo que pueda.
  • Mantenerle activo: la inmovilidad hace perder fuerza muy rápido; cada movimiento que haga por sí mismo cuenta.
  • Cuídate tú: el cansancio del cuidador es frecuente; pedir ayuda a tiempo es parte del cuidado.
  • Ayudas: con el grado reconocido, el cheque servicio puede financiar su fisioterapia en un centro autorizado como Clínica Lyceum (S8823).

Primeros pasos cuando un familiar empieza a depender de ti

Cuando una persona mayor empieza a necesitar ayuda para levantarse, asearse o caminar, lo más útil es organizarse pronto: pedir la valoración de dependencia, adaptar la casa y repartir los cuidados antes de que el cansancio se acumule.

  1. Habla con su médico de cabecera sobre los cambios que notas (caídas, pérdida de fuerza, confusión).
  2. Pide cita con el trabajador o la trabajadora social de los Servicios Sociales de tu municipio: es quien inicia la solicitud de dependencia.
  3. Adapta la casa: quita alfombras, mejora la luz, pon barras en el baño y una silla de ducha.
  4. Organiza los cuidados entre la familia y, si hace falta, con apoyo profesional.
  5. Mantén su actividad con ejercicio adaptado y fisioterapia (te lo explicamos en fisioterapia y ejercicio para personas mayores).

¿Qué son los grados de dependencia?

La Ley 39/2006 de Dependencia clasifica la dependencia en tres grados según cuánta ayuda necesita la persona para las actividades básicas de la vida diaria (levantarse, asearse, vestirse, comer, moverse por casa). El grado lo determina una valoración oficial.

Grado I · Dependencia moderada

Necesita ayuda para varias actividades básicas al menos una vez al día, o apoyo de forma intermitente. Ejemplo: se viste solo, pero necesita ayuda para ducharse y para salir a la calle.

Grado II · Dependencia severa

Necesita ayuda para varias actividades básicas dos o tres veces al día, pero no requiere un cuidador de forma permanente. Ejemplo: necesita ayuda para levantarse, asearse y vestirse cada día.

Grado III · Gran dependencia

Necesita ayuda varias veces al día y, por su pérdida de autonomía, el apoyo continuo de otra persona. Ejemplo: pasa la mayor parte del día en la cama o en la silla y depende de otros para moverse.

Los ejemplos son orientativos: el grado lo decide la valoración oficial. Fuentes: Ley 39/2006 (BOE) y guía práctica de la dependencia de la Comunidad de Madrid. Qué ayuda corresponde a cada grado para la fisioterapia: cheque servicio.

Cómo movilizar a una persona encamada sin hacerte daño

Para movilizar a una persona encamada sin lesionarte: sube la cama a la altura de tu cadera si puedes, separa los pies, flexiona las rodillas, mantén la espalda recta, acércate todo lo posible a la persona y pídele que colabore. Nunca tires de los brazos ni del cuello.

  • Explica antes lo que vas a hacer y cuenta «1, 2, 3» para moveros a la vez.
  • Para girarla de lado: dobla su rodilla del lado contrario, cruza su brazo sobre el pecho y gira desde el hombro y la cadera.
  • Para subirla en la cama: usa una sábana doblada bajo su cuerpo (entremetida) y, si es posible, entre dos personas.
  • Para sentarla en el borde: primero de lado, después baja sus piernas mientras ayudas a incorporar el tronco.
  • Aprovecha lo que pueda hacer: que empuje con los pies o se agarre; cada movimiento suyo mantiene su fuerza.

Los cambios de postura frecuentes ayudan a prevenir las úlceras por presión; sigue la pauta que te indique su equipo de enfermería o su médico. Si notas zonas enrojecidas que no desaparecen, consúltalo.

Fisioterapeuta movilizando el brazo de una persona tumbada

Cómo ayudar a caminar a una persona mayor

Para ayudar a caminar a una persona mayor, colócate a su lado más débil y un poco por detrás, sujétala por la cintura o por un cinturón de transferencia (no del brazo) y deja que marque su ritmo. El bastón o el andador deben estar ajustados a su altura.

  • Calzado cerrado y con suela antideslizante; nada de zapatillas abiertas.
  • Antes de levantarse, que se siente unos segundos para evitar mareos.
  • Camino despejado: sin alfombras, cables ni objetos en el suelo.
  • Si empieza a caer, no intentes sujetarla de golpe: acompáña la caída hacia el suelo protegiendo su cabeza.

En una sesión de fisioterapia a domicilio podemos enseñarte, en su propia casa, cómo hacer las transferencias y cómo ayudarle a caminar con seguridad.

Quiero que me enseñéis en casa

Mantenerle activo: por qué la inmovilidad le resta autonomía

En las personas mayores, unos días en cama o sin caminar bastan para perder fuerza y equilibrio, y cuesta mucho más recuperarlos. Por eso, aunque ayudar sea más rápido, conviene que haga por sí misma todo lo que pueda con seguridad.

  • Que se levante para comer en la mesa y no en la cama, si puede.
  • Paseos cortos por casa varias veces al día.
  • Ejercicios sencillos sentado: levantarse de la silla, estirar las rodillas, mover los brazos. Tienes ejemplos en fisioterapia y ejercicio para personas mayores.
  • Tareas que le gusten y le hagan moverse: regar plantas, doblar ropa, salir a la terraza.

Cuidar al cuidador: la sobrecarga del cuidador

La sobrecarga del cuidador es el agotamiento físico y emocional que aparece al cuidar durante mucho tiempo a una persona dependiente. Es muy frecuente y no es un fallo tuyo: reconocerla y pedir ayuda a tiempo es parte de cuidar bien.

Señales de alerta

  • Cansancio que no se recupera con el descanso.
  • Dolor de espalda o de hombros por las movilizaciones.
  • Irritabilidad, tristeza o sensación de no poder más.
  • Dejar de lado tu salud, tu trabajo o tu vida social.

Qué puedes hacer

  • Habla con tu médico de cabecera: existen herramientas para valorar la sobrecarga, como la escala de Zarit.
  • Reparte los cuidados y busca ratos de descanso (centro de día, respiro familiar, ayuda a domicilio).
  • Aprende a movilizar sin forzar tu espalda.
  • Consulta las ayudas con el trabajador o la trabajadora social.

Ayudas para cuidadores y para la persona dependiente

Con el grado de dependencia reconocido, la Ley de Dependencia ofrece servicios y prestaciones económicas que se concretan en el Programa Individual de Atención (PIA). Las principales son estas; cuáles corresponden en tu caso lo valora el trabajador social.

  • Prestación económica vinculada al servicio (cheque servicio): financia servicios profesionales, como la fisioterapia, en un centro autorizado. Cómo funciona para la fisioterapia.
  • Prestación para cuidados en el entorno familiar: apoyo económico cuando la persona es atendida en casa por un familiar.
  • Servicios: ayuda a domicilio, centro de día, teleasistencia y atención residencial.
  • Para el cuidador familiar: existe un convenio especial con la Seguridad Social para cuidadores no profesionales; consulta los requisitos con tu trabajador social.

Las cuantías, requisitos y compatibilidades cambian y dependen de cada caso; consúltalos en los Servicios Sociales de tu municipio y en la guía práctica de la dependencia de la Comunidad de Madrid. Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de los servicios sociales.

Cómo podemos ayudarte desde Clínica Lyceum

Somos centro autorizado para el cheque servicio de la Comunidad de Madrid (n.º S8823). Atendemos a personas mayores en nuestra clínica de Majadahonda y a domicilio, y acompañamos también a la familia.

• Fisioterapia a domicilio en Majadahonda, Las Rozas, Pozuelo, Boadilla y municipios cercanos [CONFIRMAR]
• Ejercicio para mantener la fuerza, el equilibrio y la marcha
• Pautas para el cuidador: transferencias y movilizaciones seguras [CONFIRMAR]
• Si ya tenéis la resolución del cheque servicio, nos encargamos del trámite con el centro
• Servicio de fisioterapia en residencias de mayores

Preguntas frecuentes de familiares y cuidadores

¿Dónde se solicita la dependencia en la Comunidad de Madrid?

En los Servicios Sociales de tu municipio: pide cita con el trabajador o la trabajadora social, que te ayudará con la solicitud y la documentación. Después se hace una valoración oficial que determina el grado. Más información en la guía práctica de la dependencia de la Comunidad de Madrid.

¿Qué grado de dependencia tendrá mi padre o mi madre?

Lo decide la valoración oficial según la ayuda que necesita para las actividades básicas: grado I si necesita ayuda al menos una vez al día, grado II si la necesita dos o tres veces al día y grado III si necesita el apoyo continuo de otra persona.

¿Qué ayudas hay para los cuidadores familiares?

La Ley de Dependencia contempla una prestación para cuidados en el entorno familiar y un convenio especial con la Seguridad Social para cuidadores no profesionales, además de servicios como la ayuda a domicilio o el centro de día. Los requisitos los valora tu trabajador social.

¿Se puede usar el cheque servicio para fisioterapia a domicilio?

Sí, si el servicio está incluido en su Programa Individual de Atención y lo presta un centro autorizado. Clínica Lyceum (S8823) atiende en la clínica de Majadahonda y a domicilio. Te lo explicamos en cheque servicio para fisioterapia.

¿Cómo sé si sufro sobrecarga del cuidador?

Si notas cansancio que no se pasa, dolor de espalda, irritabilidad o tristeza, o has dejado de lado tu propia salud, puede ser sobrecarga. Coméntaselo a tu médico de cabecera, que puede valorarla, y busca apoyo para repartir los cuidados.

¿Me podéis enseñar a movilizar a mi familiar?

Sí. En una sesión de fisioterapia a domicilio te enseñamos, en su propia casa, cómo ayudarle a levantarse, sentarse, girarse en la cama y caminar con seguridad para los dos. [CONFIRMAR]

¿Cuidas de un familiar mayor? Hablemos

Cuéntanos cómo está tu familiar y qué te preocupa. Te orientamos sobre la fisioterapia, a domicilio o en la clínica, y sobre cómo usar el cheque servicio si tenéis el grado reconocido.

Clínica Lyceum · Centro autorizado para el cheque servicio (S8823)
Dirección: Carretera de Pozuelo, 35, Urbanización Las Viñas, 28220 Majadahonda (Madrid)
Teléfono: 91 634 25 21 · WhatsApp: 608 27 82 21 · Correo: info@clinicalyceum.es
Horario: lunes a jueves, de 9:30 a 20:00 · viernes, de 9:30 a 14:00

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