Categoría: Suelo pélvico femenino | Tiempo de lectura: 8 min
Notar un bulto o una sensación de peso en la vagina, sobre todo al final del día, es uno de los síntomas más frecuentes del prolapso uterino y de otros prolapsos de los órganos pélvicos. Es muy común después de los partos y en la menopausia, y la buena noticia es que, en los casos leves y moderados, el ejercicio bien hecho puede aliviar los síntomas y evitar que empeore.
En este artículo te explicamos qué ejercicios para el prolapso uterino recomienda la evidencia, cómo hacerlos bien y qué esfuerzos conviene adaptar o evitar.
En resumen: el ejercicio con más respaldo científico para el prolapso leve o moderado es el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (contracciones mantenidas y rápidas), practicado a diario durante al menos 3-4 meses, mejor supervisado por una fisioterapeuta. Conviene aprender a contraer el suelo pélvico antes de toser o coger peso, evitar los esfuerzos en apnea y el estreñimiento, y adaptar los ejercicios de impacto y los abdominales clásicos si empeoran los síntomas.
¿Qué es el prolapso uterino?
El prolapso de órganos pélvicos es el descenso de la vejiga, el útero o el recto hacia la vagina, porque los músculos, ligamentos y tejidos que los sostienen han perdido soporte. Cuando lo que desciende es el útero, se habla de prolapso uterino.
Se clasifica por grados, del 1 (descenso leve, dentro de la vagina) al 4 (el órgano sale por completo). Los síntomas más habituales son:
- sensación de bulto, peso o «algo que se sale» en la vagina;
- molestias que empeoran al final del día o tras estar mucho tiempo de pie;
- pérdidas de orina o, al revés, dificultad para vaciar la vejiga o el intestino;
- molestias en las relaciones sexuales.
¿Sirven los ejercicios para el prolapso uterino?
Sí, en los prolapsos leves y moderados. Los ensayos clínicos muestran que el entrenamiento supervisado de la musculatura del suelo pélvico reduce los síntomas y puede mejorar algo el grado del prolapso. Por eso la guía británica NICE recomienda un programa supervisado de al menos 16 semanas como primer paso en el prolapso sintomático.
Lo que no hacen los ejercicios es «recolocar» un prolapso avanzado. En los grados altos, el ginecólogo puede valorar un pesario o la cirugía, y el ejercicio sigue siendo útil como complemento, antes y después.
Los 5 ejercicios más útiles para el prolapso
Hazlos tumbada boca arriba al principio, con las rodillas dobladas: en esa postura la gravedad empuja menos hacia abajo. Cuando salgan bien, pásalos a sentada y de pie.
1. Aprender a contraer bien el suelo pélvico
Imagina que quieres retener un gas y a la vez cortar el pis: cierra y eleva la zona del ano y la vagina hacia dentro y hacia arriba. No debes apretar los glúteos, empujar hacia abajo ni aguantar la respiración.
Muchas mujeres empujan en lugar de elevar sin darse cuenta. Si no estás segura de hacerlo bien, una fisioterapeuta de suelo pélvico puede comprobarlo en la valoración.
2. Contracciones mantenidas (fuerza y resistencia)
- Cómo: contrae y eleva el suelo pélvico, mantén entre 5 y 10 segundos respirando con normalidad y relaja el doble de tiempo.
- Cuánto: 8-10 repeticiones, 3 veces al día.
- Progresión: aumenta poco a poco el tiempo hasta llegar a 10 segundos.
3. Contracciones rápidas
- Cómo: contrae fuerte y suelta enseguida, como un «parpadeo» del suelo pélvico.
- Cuánto: 10 repeticiones después de las mantenidas.
- Para qué: entrena la respuesta rápida ante una tos o un estornudo.
4. La «contracción previa» antes de cada esfuerzo
Es el ejercicio más práctico del día a día: contrae el suelo pélvico justo antes de toser, estornudar, reírte o levantar algo, y mantén la contracción durante el esfuerzo. Con la práctica se vuelve automático y protege los tejidos de los aumentos bruscos de presión.
5. Respirar bien al hacer fuerza
Al coger peso, levantarte o subir escaleras, suelta el aire durante el esfuerzo en lugar de aguantarlo. Aguantar la respiración (maniobra de Valsalva) empuja los órganos hacia abajo.
¿Y los hipopresivos? Pueden ser un complemento útil para algunas mujeres, sobre todo para trabajar la postura y la respiración, pero la evidencia principal es la del entrenamiento del suelo pélvico. Te lo explicamos en nuestra página de gimnasia abdominal hipopresiva.
¿No sabes si lo estás haciendo bien? Es lo más habitual. En la unidad de suelo pélvico femenino de Clínica Lyceum, en Majadahonda, valoramos tu suelo pélvico y te pautamos los ejercicios adaptados a tu prolapso.
Ejercicios y esfuerzos que conviene evitar o adaptar
No hay ejercicios «prohibidos» para todas las mujeres con prolapso: depende del grado, de los síntomas y de cómo responde tu suelo pélvico. Como norma general, conviene adaptar:
- Saltos, correr y ejercicios de impacto si notas más peso o bulto después.
- Abdominales clásicos tipo «crunch» y ejercicios que hacen empujar el abdomen hacia fuera.
- Levantar pesos aguantando la respiración.
- Hacer fuerza al ir al baño: el estreñimiento es uno de los factores que más empeoran el prolapso. Usar un taburete bajo los pies ayuda a evacuar con menos esfuerzo.
Hábitos que ayudan tanto como los ejercicios
- Evitar el estreñimiento: fibra, agua y no empujar.
- Tratar la tos crónica, si la hay.
- Mantener un peso saludable.
- Repartir el peso al cargar la compra y acercar la carga al cuerpo.
- Ser constante: los cambios en la musculatura se notan a partir de las 8-12 semanas.
¿Cuándo consultar?
Consulta con tu ginecólogo si notas un bulto que asoma por la vagina, sangrado, dolor, infecciones de orina repetidas o dificultad para orinar. Y pide una valoración de fisioterapia de suelo pélvico si:
- tienes síntomas y no sabes si haces bien los ejercicios;
- te han diagnosticado un prolapso y quieres evitar que avance;
- vas a operarte y quieres preparar el suelo pélvico, o ya te has operado;
- quieres volver a correr o hacer deporte con seguridad.
En Clínica Lyceum, en Majadahonda, tenemos una unidad de fisioterapia de suelo pélvico femenino. Hacemos una valoración completa y un plan de ejercicios adaptado a tu prolapso, a tu edad y a lo que quieres volver a hacer: correr, coger a tus hijos o simplemente olvidarte de la sensación de peso.
Preguntas frecuentes
¿Se puede curar un prolapso uterino con ejercicios?
En los prolapsos leves y moderados, el entrenamiento del suelo pélvico reduce los síntomas y puede mejorar algo el grado, pero no siempre lo hace desaparecer. En los prolapsos avanzados, los ejercicios son un complemento del pesario o de la cirugía, que valora el ginecólogo.
¿Cuánto tiempo tardan en notarse los ejercicios?
Los cambios en la fuerza y el control del suelo pélvico suelen notarse a partir de las 8-12 semanas de práctica diaria. Las guías recomiendan mantener un programa supervisado al menos 16 semanas y después seguir con una rutina de mantenimiento.
¿Los ejercicios de Kegel sirven para el prolapso?
Sí: los ejercicios de Kegel son contracciones del suelo pélvico y son la base del tratamiento. La clave es hacerlos bien, elevando y no empujando, y combinarlos con la contracción previa antes de los esfuerzos. Muchas mujeres los hacen mal sin saberlo, por eso conviene que los revise una fisioterapeuta.
¿Puedo correr o hacer deporte si tengo un prolapso?
Depende del grado y de los síntomas. Muchas mujeres con prolapso leve pueden seguir haciendo deporte si fortalecen el suelo pélvico y adaptan la carga. Si al correr o saltar notas más peso o bulto, conviene reducir el impacto y pedir una valoración antes de volver a la intensidad habitual.
¿Los hipopresivos son buenos para el prolapso?
Pueden ser un complemento para trabajar la postura, la respiración y la tensión abdominal, y a algunas mujeres les resultan cómodos. La evidencia más sólida sigue siendo la del entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico, así que lo ideal es combinarlos con él.
Fuentes: NICE, guía NG123 «Urinary incontinence and pelvic organ prolapse in women: management» (2019). Hagen S. et al., ensayo POPPY, The Lancet (2014). Revisión Cochrane sobre el tratamiento conservador del prolapso de órganos pélvicos en mujeres (Hagen y Stark, 2011).





